viernes, 9 de julio de 2010

Hace algo que no escribo.

Aqui estoy, ahora en sevilla, ha pasado ya bastante tiempo, muchos sentimientos, muchas circusntancias, y casi las mismas personas.

Siguie a tu corazón, los nervios del aprovar, de seguir adelante, de afirmarte en lo que tú eres, manteniendote intacta, cerrando heridas, abriendo otras, regenerando como un héroe, soñando cosas extrañas que te ayudan a encontrarte a ti mismo, buscando esos símbolos, verdades, y las mentiras, las virtudes y los vicios, las alavanzas y las degradaciones, reflejadas en las personas que ves en el mundo le la ventana de tu cuarto.

Y para ponernos romanticos a modo romantico:

Si besando los sueños de una rosa, antes de su despertar, recordaste que flotaste en su rocío, donde te inundaste en el mar de lágrimas cristalinas, de aquella vez que amaste.

Si no puedes mirar el sol, para que la rosa crezca, haz que vuelva a nacer, pero del brillo etereo de las estrellas, porque, aunque la vida sea oscura, son las luces de los recuerdos que guardas.

Que la rosa rota de tu corazón, te cuide como reflejo mismo de tu ser.
Hay muchas palabras que dicen lo mismo, pero pocos sentimientos que al sentir, son los mismos.
Esas alas, construidas por tus sentimientos, a partir de tu corazón, no te pueden hacer volar, pero pueden hacer recordar ese efímero vuelo, por el que sin volar, volamos, a nuestro lugar mas sagrado, que ha veces nosotros mismos olvidamos, el universo de nuestro propio yo.

Antes de salir al universo, tendremos que visitar y conocer más el nuestro. el universo de nosotros mismos.


Es para los corazones rotos.


-No soy muy cristiana ni religiosa, pero, cuidemonos un poco no? humanidad?, que ejemplo daremos?, aprendamos un poco, mejoremos, que el egoismo no sea la voz cantante, que el sentido común resurja.




No hace falta mirar al cielo, para ver las estrellas.

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